domingo 12 de febrero de 2012
miércoles 8 de febrero de 2012
Entrevista a Lolo Coco(5)
lunes 16 de enero de 2012
El sabio niño de mamá
Julito es un niñito inquieto. Siete años y ya sabe de ciencias. Su mamita le adora, es su orgullo, y ella le entrena en casa para que aprenda más que en la escuela. Tratando de que aprenda electrónica, ella le pregunta:
-Mi hijito querido, gloria de mamá, dime por qué la bocina derecha de la radio se escucha tan mal… Vamos, demuestra tu inteligencia.
Julito se queda analizando, y más que mirar la bocina mira atentamente el aparato de radio como si buscase allí al cantante que suena cantando en la bocina.
-¡Ay, mamá, esa es fácil!
-¡¿Cómo, mi hijo querido?! ¡Ay, de verdad que eres un genio!
-¡Sí, mamá, lo soy!
-Pues ven y dime de una vez, amorcito, que estoy ansiosa por oir esa.
-Pues simplemente, mamá, que ese cantante tiene enfermita la cuerda vocal derecha. ¡Es todo!
viernes 13 de enero de 2012
Entrevista a Lolo Coco(4)
Nuevo Año
-Buen año,, Lolo! Feliz año para ti, de verdad! Nos da gusto seguir teniéndote a disposición de nuestro público para que les oriente sobre las evoluciones del mundo.
-¡Jajajjajajajaja!
-¡Vaya respuesta, Lolo! ¿Eso es lo del muevo año?
-¡Jejejejejejeje!
-¡Pero Lolo Coco!
-¡Jijijijijijijiji!
-Lolo, ¿es que acaso te patina el coco?
-¡Jojojojojojo! ¡No seas tonto, de por Dios! ¿No has dicho que es un nuevo año? Nada más busco un nuevo modo de reir!
-¿De qué ríes tú, Lolo?
-Verás: cada año nuevo río de las ilusiones nuevas que nos ofrecen los mandatarios al pueblo cada enero.
-Bueno, Lolo, pero es justo tener nuevas expectativas, aunque sean presidenciales.
-¡Ay, es que las presidenciales son malas, malas, pero muy maaaaalaaaaas! Fíjate en esta que nos han tirado ahora mismito: ¡El 2012 es el Año de la democracia! ¡Bendito Dios, cógeme confesado!
-A veces tú criticas de más, Lolo!
-¿Y cómo no? ¡Y cómo es de más! Sí, de más es la cachaza del que firmó!
-Aclara, Lolo, sabes que estamos frente a un público serio.
-Sí, yo también estoy muy serio con ésta. Dime tú mismo si el que firmó no es el mismo que tuvo el lío del 4 % negándose hasta hace poco a cumplir con la orden democrática de hacer un presupuesto legítimo.
-Cierto, lo es. Pero sabes que no me gusta mucho eso de meterme con gente que tiene guardaespaldas.
-¡Ah, caray! Yo soy cristiano y tengo los míos, que son ángeles del cielo.
-Bueno…
-La cuestión es que es antidemocrático el año porque el presupuesto es al gusto ilegal de quien lo firmó. ¡No más! En realidad es un “presupeste”
-Ah, te voy comprendiendo por el lado bueno, Coco. ¿Qué más dices tú?
-Digo, pues, más digo, qué digo, si todo esto no es más que un berenjenal para que la gente se trague lo que no es. ¿Qué es?
-¡Ay, Lolo, por favorcito, no me hagas preguntas difíciles! Mejor no me hagas preguntas tú a mí.
-¡Ah, no te gusta ser entrevistador entrevistado! A cualquiera con tamaño lío no le gustará nunca. Pero yo digo, a propósito de mi Coco, que nos están metiendo un tizón caliente. Nos están matando con nuestras propias armas.
-Eso dices, y hay que tenerte en cuenta.
-Sí, que pongan las cuentas claras.
-Bueno, Lolo, dijimos que es el 2012. No hay que sumar más.
-Queridito, pero quizás haya que multiplicar. Veamos: tonto por tonto, da tontera. Eso está pasando, Ya mucha gente se lo trago y es un trago que no se devuelve. Pero es tóxico.
-¿Cómo eso, Lolo?
-Sí, es muy tóxico, ya al final, casi en el próximo enero, tendremos todos el año más antidemocrático por tragarnos esa mentira escrita y firmada con tinta que pagamos todos. Y si me sueltas no devuelvo más, que a mí los tóxicos siempre me dan con vómitos temprano. ¡!!Y hay más, muchos más, pero muchíiiiiisimos más…..!!! Sí, si me voy es mejor!
-Pues hazlo, Lolo, pero hazlo menos Coco no vaya a ser que… te cojan por la cabeza por eso de que la democracia de este año es un cuentazo.. ¡Váaaaamonooooosya!
Etiquetas: Año 2012, Cuentas, Democracia, Entrevista, Legítimo, Lolo Coco, Presupuesto, PUBLI-C
sábado 31 de diciembre de 2011
Carola y el Vendedor
(Carola se encuentra de repente con un Vendedor pueblerino, el cual ha tenido bastante prosperidad haciendo ventas diversas casa por casa).
Carola: Señor Vendedor! Vaya usted que luce rico en prendas…
Vendedor: Bueno, Señora, no me ha ido nada mal, en realidad. Se lo digo porque no puedo negarlo.
C: Y cómo va a negarlo! Si lo negases, sus propias prendas estuvieran sacándole la lengua por la espalda. Ellas solas lo dicen todo.
V:¡Ay, sí, señora! Ya el oficio éste me queda pequeño, pequeñito.
C: Pues lo que queda, Vendedor, es que usted se ponga de su tamaño. Sí, póngase a su medida siendo humilde y ayude a los pobres dándole buen empleo para sus hijos…
V: ¿Buen empleo, dice usted?
C: Así dije.
V; Pero sabiendo de mi éxito no me va ahora a creer tonto! Cómo voy a dar buen empleo con mi dinero si lo he ganado trabajando duro!
C: Duro! Dice usted duro! Nadie se hace rico trabajando duro! Mire a mi cara y deje de creerme boba! A ver… ¿qué es lo que ha estado usted metiéndole por los ojos a la gente de este pueblo?
V: Bueno, lo que he tenido que meterle tanto por los ojos como por los bolsillos son canciones.
C:¡Ah! Es usted creador de canciones, digamos que cantante…
V: No, eso no! Nunca me ha gustado payasear… Lo que les vendo son discos grabados.
C: Bueno, pues de quién son esas canciones?
V: Pues esas canciones son de cantantes que las graban por ahí y yo las copio. Les sirvo como si fuera de promotor, pues no me pagan por venderlas dando patas por las calles. Eso me obliga a ganar algo con las ventas.
C. ¿Algo? ¿Me dice usted sinceramente que gana algo con la venta de esas canciones? Por favor, Vendedor, no se contradiga usted tan feamente. Me acaba de decir que se ha hecho rico con su venta.
V: Bueno, Señora, sé ahorrar. Eso es suficiente. Hasta hambre llegué a a pesar para ahorrar. Ya, no. Ya no paso hambre. Ahora como todo lo que consigo a diario. Lo ahorrado es mucho, ya es mucho. Llevo años en eso…
C: Pues deben estar por agotarse las canciones… Este pueblo no tiene un gusto tan diverso, ni se graba tanto en este país…
V: ¡Jajaja! Es usted inteligente, Señora! Sí que lo es. Toca un tema que me estimula, me da risa cuando lo pienso, porque muestra mi habilidad, mis habilidades como vendedor…
C: ¿Sí? Pues a mí me estimula eso que dice usted. Supongo que sacaré cosas interesantes de eso. A ver… dígame qué me deja dicho con eso.
V: Pues verá.. Como las canciones terminan agotándose yo las copio al revés y ¡listo! Tengo entonces hasta temas inéditos, que ni los cantantes mismos conocen.
C: Miiire! ¿y se atreve a tanto?
V: Claro, hay que atreverse, sino está uno perdido, sin salida. Dígame no más: ¿Cómo complacer las ansias insaciables de los seguidores de Shakira si no es ofertándole semanalmente temas de discos de los de al revés?
C: Pero, ¿qué se oye allí, malvado hombre de estos tiempos? Es usted loco, ¿o estafador?
V:¿Estafador? ¿Loco? Ninguno de los dos! Les pongo a oir mensaje ssubliminales y la gente los goza . Le pongo a esos temas al revés fondos musicales y suenan mejor que los originales de al derecho.
C: La verdad es que es malo! Le voy a denunciar!
V: ¿A mí? ¿Por hacer que se diviertan?
C: No, por hacerle creer lo que no es!
V: Pero lo gozan, Señora, ¿no lo sabe? Se gozan todas las canciones al revés!
C: Ah, se las gozan! Entonces deberé tratar de ponerle a gozar a usted también.
V: ¿Pero cómo? Dígame usted, mujer de mala fé.
C: Pues iré con usted a rastro para vendérselo al pueblo como un adefesio de la naturaleza que se complace en engañar. Y se enterarán esos cantantes del gran pirata que tienen aquí, que hasta les graba temas que no existen.
V: Pero… pero por favor, si quiere le grabo temas con la voz suya y los vendo para beneficio de los dos. Eso hago. Sé bien que lo que pasa es que me envidia la prosperidad y las habilidades. Todo eso lo pongo a su disposición para que se lucre usted también. Cántese lo que quiera y lo grabamos como del gran rock o del rap si lo desea.
C: Sí, señor Vendedor, cantaré clarito cómo es que ha estado usted haciéndose rico a costa de cantantes y del público. Oigame (Carola abre la boca y comienza a vocear en la misma esquina donde se encuentran).
V: No, Señora, no se canta así! ¡Por favor… pero por favor…
C; Es que yo canto al revés, como los discos suyos que más gustan, Vendedor! ¡Véndame así, que esos son los éxitos que quiero grabar, vamos! ¡Peo vamos, sus altoparlantes póngamelos ya!... Grábeme, que me oiga el pueblo, Señores, ¡éste es su fiel Vendedor de temas al revés! ¡Síiii!
domingo 27 de noviembre de 2011
Desde My Block (15)
Crítica Social
Por Candelito El Estadístico,
El que vuelve loco al Diccionario de
Microsoft Word
Los que lloran
Los que lloran son una casta híbrida. Sólo un 35 % de ellos lloran de verdad. Es decir, sólo esa ínfima parte siente realmente lo que expresan sus ojos en forma de agua salada. A mí esto no me asombra, porque la hipocresía es moneda corriente en todo el mundo.
Cuando una persona llora tiende más a pedir condolencia que a expresarla. Si se trata de un dolor en carne propia, el 100 % de los que lloran sienten de verdad las lágrimas que despiden, y mientras más falto de amor es el que llora, más sentidas son las lágrimas, pues al 95 % de los que lloran el dolor le sabe amargo, amargo, pero que demasiado amargo.
Yo he llorado, y sé bien que llorar es muchas veces una vergüenza grande luego que uno ha parado de hacerlo, por lo que puedo decir con toda autoridad que el 75 % de quienes lloran son un tanto desvergonzados. Esto lo digo porque llorar siempre trae su poco de moqueadera, sus muescas extrañas, su viñadera de ojos, sus sollozos exagerados…
Perdónenme si ofendo a los de sentimiento, pero me parece que el llorar sólo le resuelve algo al que llora. De modo que ni muertos ni ofendidos son nunca bien compensados por escenas semejantes.
Etiquetas: Agua salada, Crítica Social, Llorar, Moqueadera, PUBLI-C
martes 15 de noviembre de 2011
Quebrado
Estadístico era un hombre muy conservador, y en su familia debían ser tan austero como él. Por eso se quejaba siempre de que sus hijos cayeran diariamente sobre el cerezo del patio y lo despojaran sin control de las rojísimas y dulces frutas que colgaban del mismo.
Un día, al amanecer, su hijo Paulo le sorprendió desagradablemente con un grito de espanto:
-¡Pero, padre, el cerezo está quebrado! ¡Quebradísimo!
Estadístico, nada contento, reaccionó como impulsado por un resolte:
-¡Pero eso, carajo, tenía que terminar pasando un día! Ya les decía yo diariamente que debían dejar de comer tantas cerezas. Ahora no le queda ni una, está como un banco sin un peso… ¿verdad?
Entonces Paulo explotó de la risa, burlándose claramente de su padre:
-¡Jajajajaja! No sea usted tonto e interesado a la vez, padre! Lo que le quiero decir es que al cerezo se le quebró el tronco, que están todas las ramas tiradas sobre el suelo. ¿comprende? Está totalmente jodido. ¡Ahora no tendrá usted que quejarse de que nos comamos las cerezas!




















