martes, 25 de agosto de 2009

Por qué lo dice?

Dos señoras de mediana edad, bien gorditas y deformes ya, iban por una calle de Santo Domingo bien campantes y distraídas con su “lindo” caminar. En un momento un curioso se les acerca y les comenta:

-Vaya! Se ve que comenzaron tarde.

Una de las mujeres se vira pícaramente sonriente y le pregunta:

-A qué, a tener hijos?

-No- replica el hombre-, a ejercitarse!

-Ah-dice la mujer sin dejar de sonreirle-, por qué lo dices, por la hora?

-No-contesta el hombre aparentando perder la paciencia-, porque parecen no tener remedio!

lunes, 17 de agosto de 2009

Deducción

En la clase de filosofía y lógica, el profesor hablaba sobre la Deducción. La clase estaba entretenida, pero los estudiantes presentaban mala cara y el profesor mostraba una agitación nada común.

-Y para que comprendan bien el concepto, voy a dar un ejemplo… -dijo con malicia y mal humor a la vez el profesor-. Sí, muchachos, lo lamento, pero voy a tener que darles un ejemplo.

Los estudiantes, todos adolescentes, le miraron un poco confundidos.

-Díganme –invitó el profesor- quiénes comieron aguacate o palta ayer mismo, por favor.

De los veinticuatro alumnos presentes, unos dieciocho levantaron la mano.

-Pues salen ahora mismo del aula-les gritó el profesor.

Y ellos salieron.

-Bueno-continuó el profesor-. Espero que sigan siendo sinceros, y me digan ahora quiénes comieron huevo de cena anoche.

Cinco de los restantes estudiantes levantaron su mano.

-Fuera ustedes también-gritó el profesor con aire de triunfo.

En el aula sólo quedó Tétrico, el estudiante más diligente de la clase.

-Comprendiste mejor ahora lo que es deducción, Tétrico?

-Bueno, profesor-dijo Tétrico-, sería buieno que me explique lo que dedujo.

-Pues bien-le dijo el profesor-, te lo explico. Como alguno de ustedes era el culpable de la mala cara de todos por los vientos horrorosos que nos estaba lanzando por la parte de atrás, y ante la imposibilidad de que el culpable confesara, deduje cuál era él a partir de la mayor posibilidad de causa. Entre todos los que salieron está el culpable, de modo que ahora tú y yo podemos seguir la clase sin pedos que nos entorpezcan.

Tétrico le miró con cara de decepción.

-Bueno, profesor-dijo-, en bien de la educación debo decirle que aunque usted dedujo según la regla, le quedó mal la conclusión, porque quien en realidad lanzó los pedos fui yo. Y es que comí castañas por montón anoche, profesor.

-Cómo, buen malvado- se alarmó el profesor-, entonces me he quedado con el generador del mal olor… Pero como has hecho tú, y en bien de mi imagen de educador, nos quedaremos aquí tranquilitos tú y yo, que los demás no se enteren de mi equivocación. Y como premio, tonto malvado, estás perdonado de cualquier sanción!

jueves, 6 de agosto de 2009

Trabajando

-Oh, estoy tan cansado!-exclamó Pego mientras se desperezaba acabando de levantarse.

-¡Cansado, cansado!-gritó su madre Tina- ¿Cómo es posible que acabado de levantarte estés siempre cansado?

-Pero, madre, ya se lo he dicho infinidad de veces, ¿es que no me cree?

-Bueno, hijo- dijo Tina-, quizá te creo, pero en verdad no lo recuerdo. Cuidado si es algo muy vano. ¿Cuál es la causa?

-Es que toda la noche sueño que estoy trabajando, y así me canso, me canso de verdad, madre. ¿Recuerda ya que se lo dije?

-Sí...- dijo la madre, desconsolada-. Pero creo que otra vez se me va a olvidar, hijo, se me va a olvidar, ay, sí!